He vuelto a Italia después de muchos años, en un club que ha hecho la historia del baloncesto europeo. Entrar en la sala de los trofeos te llena de orgullo pero también sientes la responsabilidad que representa llevar esta camiseta y sentarte en un banquillo que ha pertenecido a muchos históricos. Nuestro reto es el de llevar en tres años el Olimpia a los niveles que merece, pero también volver a aficionar al baloncesto, una ciudad como Milano.
Participar a unos Juegos OlÃmpicos para mà ha sido un sueño hecho realidad. Aunque al final del partido estábamos un poco tristes, a medida que han pasado los dÃas nos hemos dado cuenta que competir durante 40 minutos contra un adversario asà de fuerte ha sido una gran actuación, de la que todos estamos muy orgullosos. Ganar el segundo tÃtulo europeo consecutivamente solo lo habÃa conseguido hasta ahora la gran Yugoslavia. Lo conseguimos jugando un gran baloncesto y llegando a anotar 100 puntos en la final. Fuera de la pista conseguimos mantener una gran cohesión del grupo, desde el inicio hasta el final. 2009 fue el año en el que se concretó finalmente mi llegada al banquillo de la selección española, ya que el 2006 y debido a los Mundiales no llegamos a un acuerdo, y cuando renuncio a la oferta del FEB para liderar el equipo. Esta vez el programa es más relajado, lo que me permitirá gestionar un plazo de al menos 4 años. Me imagino que conocéis bien la aventura de EuroBasket 2009 en Polonia, una experiencia fantástica por el resultado final y también por como lo conseguimos, superando un principio difÃcil, con muchos reveses y mucha presión, para después liberarnos iniciando un crecimiento en el que en los últimos cinco partidos vencimos a todos nuestros adversarios con una media de 20 puntos de ventaja. Fue un torneo de gran satisfacción también desde el punto de vista humano, con una serie de vÃnculos que seguramente permanecerán en el tiempo, más allá de los resultados deportivos.
Estoy muy contento por como fueron las cosas. En el campeonato terminamos primeros en temporada regular por primera vez en la historia del club, con el mismo número de victorias que el CSKA, pero tuvimos una serie de accidentes y mala suerte en la final de los play-offs, de nuevo contra el CSKA. En la Euroliga los playoffs se nos escaparon en el último y rocambolesco partido del Top 16.
Empecé la temporada 2008-09 con la idea de pasar un año sabático, dedicándome a la televisión (me divertà mucho en aquella época) y preparándome para la temporada 2009-10 para cuando tenÃa una acuerdo con el Khimki. Sin embargo la situación en la liga rusa se precipitó y decidimos anticipar los plazos. Fue una gran temporada, culminada con la final de Eurocup y la vuelta a las finales de la liga rusa. Fue una temporada fundamental para nosotros, que marcó la aparición del Khimki en la escena europea como protagonista, y además nos clasificamos para participar en la Euroliga.
Un año difÃcil de sufrimiento, con muchos reveses y sabiendo que quizá la relación se habÃa deteriorado. Nos dejamos al final de la temporada de común acuerdo y con un gran respeto.
En esta temporada llegamos a la cúspide. El tercer puesto final en la Euroliga fue casi con total seguridad el resultado más prestigioso para el equipo y para la ciudad, con la victoria en Atenas frente al Tau Cerámica.
Fue una temporada histórica en la que ganamos la primera Liga ACB de la historia del equipo, batiendo en el play off posteriormente al Estudiantes, al Joventut (en una semifinal durÃsima) y al Tau Cerámica.
Fue el año de la nueva fundación con la llegada de Garbajosa, el lanzamiento definitivo de Fran Vázquez y el cierre de la temporada con la primera Copa del Rey de la Historia del Unicaja conquistada en un encuentro final contra el Real Madrid en Zaragoza, que terminó 90-76. También recuerdo con orgullo el play off de la liga, cuando conseguimos un 0-2 en cuartos de final con el Alicante para posteriormente pasar a las semifinales ganando la serie 3-2 (algo que nunca antes habÃa ocurrido en los play off de la Liga ACB).
En verano llegué al Virtus Bolonia y cometà un error por ingenuo, me fié de las promesas del presidente del Virtus y en cambio me encontré una situación crÃtica desde el punto de vista financiero, con la amenaza de no poder participar en la liga. Durante todo el verano luchamos para resolver la situación y cuando todo parecÃa estar resuelto llegó el mazazo de la exclusión de la liga, un ejemplo de cómo a veces la polÃtica es más fuerte que la justicia. Entonces decidimos dejar las cosas como estaban de mutuo acuerdo y antes de empezar. Empecé la temporada sin equipo y después llegó la primera llamada en mi carrera de un equipo con la temporada ya empezada. El Málaga se encontraba en su primer año de la época post Maljkovic y su salida habÃa dejado un vacÃo. Me encargué del equipo en estado de retroceso y nos esforzamos mucho hasta Navidad para después mejorar de forma continua hasta la semifinal del play off, dónde nos derrotó el Barcelona, que después ganó el tÃtulo contra el Estudiantes. También nos clasificamos para la Euroliga.
Fue un año sabático y una experiencia muy interesante con los New Jersey Nets, con quienes participé en la Liga de Verano y en el precampeonato. También fue el año en el que me casé, y lo vivà de forma muy intensa. ¿Quién dice que un entrenador sin equipo no tiene nada que hacer?
Fue una temporada apagada, nos quedamos en 16º de final en la Euroliga y en el quinto puesto en la liga. El doble papel de Entrenador y Director General fue un reto interesante pero que probablemente no volveré a ocupar, ya que cuando las cosas no van bien todo pesa sobre una misma persona, especialmente en un foro exigente como Madrid. Otra gran fuente de felicidad fue el nacimiento de mi hija Carlota.
Empecé la temporada con el papel doble de Entrenador y Director General en el que estarÃa dos años. Llegamos a la final de la Liga ACB y de la Copa del Rey, ambas contra el Barcelona. Éramos un equipo fuerte, aunque sin un talento excepcional y nos encontramos frente a Pau Gasol. Creo que nunca antes habÃa sentido la sensación de impotencia que sentà frente a un jugador como Pau, ni siquiera jugando contra Drazen Petrovic. En esta temporada llegamos a cuartos de final en la Euroliga contra el Fortitudo Bolonia (resultado serie 1-2). Un año inolvidable por el nacimiento de mi hijo mayor, Alessandro.